EL MARATON: UN SUEÑO, UNA REALIDAD…

   

Es difícil describir la emoción que se siente antes de correr un maratón, que palabra tan fácil de pronunciar y tan difícil de concretar, así fue mi quinto maratón, el problema fue que estuve 12 años retirado y solo llevaba 6 meses de entrenamiento o algo así; El gran día  había llegado  solo con 5 horas de descanso  ya que la noche anterior al maratón no se duerme se vienen todos los recuerdos de los entrenamientos, tiempos récords, fracasos etc. La adrenalina estaba a mil por hora y me encontraba frente a la largada eran las 7:30 am. Y mi corazón se salía él estomago se retorcía y mis piernas corrían al son de esa dulce sirena que anunciaba que el maratón había comenzado, fue un ir y venir de emociones mi cabeza no paraba de proyectar imágenes y de creer que soy un gran corredor o que fui alguna vez, pero las horas dirían lo contrario, subía las cuestas como si estuviera esperándome al otro lado la meta, parecía una carrera de 5 klm. Era una liebre pasaba muchos corredores y sin darme cuenta estaba en el segundo pelotón de avanzada y se divisaba a los punteros, en eso ya transcurrían 16 kilómetros y mi cuerpo empieza a fallar un cansancio se  deja caer sobre mí y mis piernas ya no quieren correr más y comienzan a pasarme uno, dos, cuatro, diez en fin perdí la cuenta de cuantos runners pasaban y me golpeaban la espalda diciendo vamos que paso si tu venias tan bien,  no lo se, solo quería llegar  a los 21 kilómetros y abastecerme, respirar, caminar y continuar… lo intente y pude seguir trotando hasta el kilometro 25 pero de ahí en adelante la fatiga, mareos y calambres se habían apoderado de mi, con lo cual mi meta ya era kilometro a kilometro y mi cabeza me decía que no podía fallar que no Soy un fracasado, que si les tenia que demostrar a todas las personas que no creyeron que podría hacerlo que si lo haría, si llegaría con mi medalla de finalista y en eso me vienen unos calambres y dolores corporales que nunca había sentido tenia dolor en todas partes, y me alcanzo afirmar de la barrera, que hay en las carreteras para que no se salgan los autos, cuando siento que alguien me dice con un tono medio centro americano, mi hermano no se caiga se esta desmayando si eso creo y al suelo, por suerte existe mucha solidaridad entre los corredores no se como pero llegamos al kilometro 30 y me dieron un power gel, fue mi salvación hasta el kilometro 35 pude trotar nuevamente de ahí en adelante veía gente que me gritaba pero no escuchaba, era un vehículo que Se acercaba a gran velocidad no respetando el desvío que existía  para nosotros los corredores y me impacto en el codo una vez más en el suelo y con mucha suerte solo con una herida en el codo el cual parecía rodilla de lo hinchado que se puso, pero eso me ayudo para darme cuenta que si había sufrido tanto para llegar y seguía ahí arrastrando mis pies tenia que llegar y lo logre pude terminar con 5 horas 16 minutos… Si, fue mi peor maratón pero un feliz regreso  a las calles al ver que  todo esfuerzo tiene su recompensa. Y mi recompensa es dejar esta moraleja no importa cuan difícil sea tu meta en la vida pero si te lo propones cúmplela y llegaras a triunfar.

 

Saludos amigos…

 

Jorge Salazar V.